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Patrimonio en riesgo: el Buen Pastor

Publicada el 06 DE MARZO 2018, 12:27 En Divulgación Científica.

Existen en la provincia numerosos bienes de valor patrimonial que no poseen declaratorias de protección. Esto los coloca en una situación de vulnerabilidad, al quedar atrapados entre el crecimiento y la modernización urbana y las especulaciones inmobiliarias.
Patrimonio en riesgo: el Buen Pastor
Fuente: Web

Uno de los casos en riesgo es el conjunto edilicio del Buen Pastor, ubicado en la calle Martín Zapata 374 de Ciudad.

El complejo perteneció a la Orden religiosa Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor, que llegó a Mendoza a fines del siglo XIX desde Chile e instaló la primera casa de este tipo del país.

En 1901 se colocó la piedra fundamental de lo que luego sería el monasterio y la Iglesia. La obra tardó años en construirse y el 11 de diciembre de 1933 el obispo diocesano José María Orzali consagró la iglesia. 

Originalmente el complejo ocupaba prácticamente toda la manzana rodeada por las actuales calles Martín Zapata, Martínez de Rozas, Olascoaga y Rufino Ortega. 

Además de la zona de clausura y la capilla, el conjunto tenía un sector de internado y talleres y una extensa quinta de frutales.

El Buen Pastor era, a mediados del siglo XX, uno de los eslabones dentro de la cadena de protección a menores y desamparados en Mendoza: las religiosas de la orden estaban encargadas de asistir y formar en oficios a mujeres de escasos recursos con problemas personales o sociales. 

En los últimos años, antes de dejar la provincia y alojarse en Córdoba, la congregación se ocupó de la pastoral penitenciaria, dando apoyo a los internos/as y asistiendo a sus familias.

Además de su valor histórico, el valioso conjunto arquitectónico del Buen Pastor cuenta con algunas particularidades que lo transforman en una obra única y digna de preservar:

1) Es exponente de un tipo arquitectónico de inicios del siglo XX, que incluye el funcionamiento orgánico de distintos espacios y dependencias, como una capilla, un convento y distintos claustros.

2) Su capilla alberga pinturas al fresco realizadas por el importante artista plástico catalán Ramón Subirats. Las obras, realizadas a lo largo de tres años, decoran gran parte de la capilla, cúpula, presbiterio y naves, convirtiéndose en un invaluable patrimonio artístico para la provincia.

3) Estilísticamente es un edificio ecléctico en que se han tenido en cuenta innumerables detalles. Aún se conservan en muy buen estado y pueden apreciarse desde el exterior, los ricos trabajos en la mampostería, las rejas y la carpintería. El paisaje urbano se ve enriquecido por la calidad y la austera imagen de este antiguo establecimiento. La riqueza expresiva se obtiene con un único recurso: el ladrillo que se trabaja artesanalmente en molduras, frisos, remates y enmarques.

4) El conjunto ha estado ligado fuertemente al pasado cultural de Mendoza, como institución ocupada de la mujer marginada, enseñando oficios y acogiendo a personas sin recursos. Sirvió también de inspiración a la escritora mendocina Angélica Mendoza, cuya obra literaria "Cárcel de mujeres. A propósito de mi paso por el Buen Pastor", de 1933, sucede entre esos claustros.

Entendemos que este bien, como parte de nuestra rica historia cultural y social, merece ser resguardado. 

Donde el pasado y el futuro de la urbe se encuentran, es posible explorar alternativas proyectuales que naveguen entre la preservación de bienes de valor patrimonial y la construcción a nuevo, y que permitan conservar la historia y mostrar el progreso en forma simultánea.

Por: Equipo de Historia y Preservación Patrimonial del INCIHUSA